Primero lo primero. ¿Quieres un sitio Web? ¿Para qué lo quieres? ¿Deseas vender un producto, o varios? ¿Quieres atraer más clientes a tu negocio físico? ¿Necesitas informar al público cómo son tus servicios? Sea cual sea el motivo por el que has decidido montar tu sitio Web, aquí te damos unos cuantos consejos para no cometer los errores que la mayoría de los profesionales independientes o pequeñas empresas cometen. Hay errores que no se ven venir, que pueden parecer una ventaja o un camino más fácil, son errores que aparecen cuando menos te lo esperas y nos generan un gran inconveniente que, como mínimo nos cuestan tiempo y/o dinero.

 

¿Sabes qué estás contratando?

Cuando quieres crear tu sitio web tienes que tener en cuenta que vas a necesitar contratar 3 cosas:

  • El dominio: Es decir, el nombre de tu empresa del tipo “miempresa.com”. Es como registrar el nombre de tu marca, pero en internet. Sirve para que las personas puedan llegar hasta ti. Como analogía, podríamos decir que es la dirección de tu negocio físico, pero en Internet. Los dominios con extensiones más típicas (.com, .es, etc.) cuestan alrededor de 10€ al año. Dado que esto no es un costo prohibitivo, si aún no tienes registrado tu dominio, lo recomendable es hacerlo ahora mismo, aunque aún tengas ni idea de cómo harás tu Sitio Web.
  • El alojamiento web: También llamado hosting, server o servidor, es un ordenador especial que está encendido las 24hs del día (o casi) para mantener disponible al resto del mundo todos los archivos de tu sitio Web, e incluso de tu correo electrónico. Si, ya puedes olvidarte de tu GMail porque ahora contarás con una casilla corporativa, que se ve mucho más elegante, del tipo “info@miempresa.com”. Este servicio suele costar alrededor de 60€ al año. Y como siempre, mientras más barato, menos prestaciones tendrás, como por ejemplo, tu sitio Web tardará más tiempo en cargar,  tendrás limitada la capacidad de almacenamiento (en el correo electrónico esto será una auténtica pesadilla), el soporte técnico tendrá más de técnico que de soporte… vamos, que podemos hacer una lista bastante larga de esto!
  • El diseño de tu sitio web: Es el servicio de la persona o empresa que creará tu sitio Web, desde la programación y/o maquetación, el SEO y la publicación.

 

¿Sabes a quién le vas a contratar tu sitio Web?

En serio, no malgastes tu dinero porque antes de decidir a quién contratar, primero debes haber respondido a unas cuantas preguntas como por ejemplo ¿Tienes un plan de marketing digital? Ok, no… No lo tienes… Entonces, al menos ¿Has considerado que podrías necesitar servicios que no sabías que también necesitas? Si le das unos textos y unas fotos a alguien, seguramente te hará un sitio Web bonito pero, sin un plan, sin una estrategia que contemple a quien, cuando, cuanto, donde, como decir las cosas, probablemente nadie llegue a ver ese sitio Web bonito…

Asesórate antes de comenzar a hacer algo. Es muy importante cuidar el orden de la información que aportas, el tipo de fotografías, el estilo de comunicación, las palabras clave, etc. Básicamente, necesitas encontrar la forma de solucionar un problema a alguien, de ser útil… Recuerda que sólo a unos pocos clics de tu sitio Web habrá otro que puede tener una usabilidad más clara o una solución más simple.

 

Consejos para evitar problemas

1.- Desconfía de lo barato.

Cosas como “tu web por 30€” y cosas por el estilo, nunca son verdad. Una web medianamente decente cuesta unos 1000€, así que no mires mucho por debajo de eso. Los precios bajos se usan como gancho, pero una vez hayas comprado, comenzarán a aparecer otras cosas que también debes pagar para tener el servicio / prestaciones que realmente necesitas

 2.- Que el  dominio y el alojamiento estén a tu nombre.

Si pagas por algo, es tuyo. Asegúrate de que el nombre de tu empresa sea realmente tuyo. Para esto, puedes acudir a Whois y buscar tu dominio para asegurarte que, efectivamente, está puesto a tu nombre. No sólo te saldrá más barato, sino que además podrás cambiarte de hosting o diseñador cuando quieras.

3.- Sé consciente que un diseñador web, hace sitios webs.

Fíjate si necesitas un asesoramiento en marketing, publicidad, diseño corporativo, o copywriting (redacción de textos). Alguien que sólo vende webs, eso es lo que te va a ofrecer. Y si la monta contigo, lo hará acorde con lo que tú les digas, y la información que tú les pases. No esperes que repase tus textos, te retoque las imágenes, te busque material para completar… y mucho menos esperes asesoramiento en temas delicados donde tu dinero requiere de un retorno de inversión en un espacio de tiempo razonable.

4.- Olvídate de las “webs a medida”.

A menos que tu empresa se pueda permitir un departamento de desarrollo web interno, olvídate de tener un sitio Web “hecho a medida”, con un “diseño 100% personalizado”, o “desde cero” porque llevará mucho tiempo hacerla, los precios serán elevados y las modificaciones también se verán afectadas por estos factores. Te quedarás atado siempre al mismo programador o, si consigues otro, no se podrá hacer responsable del trabajo hecho anteriormente. En este aspecto, es mucho mejor un sitio web hecho con gestores de contenidos, como WordPress, que te permita luego modificarla y actualizarla, incluso tú mismo, sin depender de nadie.

 

¿Lo tienes claro?

Finalizando, el peor error que puedes cometer al contratar un sitio web es no haberte asesorado primero. Por eso, si estás en proceso de crearlo, no contrates nada que no entiendas, tanto para saber lo que estás contratando, como para no contratar servicios que luego no te van a servir de nada.

Y tú, ¿Qué experiencias has tenido cuando has contratado una web? ¿Te has llevado sorpresas cuando has querido cambiar de proveedor?